“La guerra no determina quien tiene la razón, solo quien queda”-Sun TzuEncontrar el génesis de la guerra va más allá de analizar conflictos entre países, es algo que
nace del interior de cada ser humano, que no se fundamenta solo en asuntos políticos y
económicos sino que gira en torno a la falta de tolerancia y diálogo por parte de quienes
gobiernan naciones, si el corazón lo tienen sumergido en trabajar a favor de la violencia sin
importar la pérdida de vidas, el luto en las familias, la crisis alimentaria y el dolor de la
humanidad todo se vuelve más complicado, porque la paz no puede vencer en un ambiente
hostil y egoísta.
La desestabilización es inminente y todos los sectores son impactados en la sociedad, las
personas se desaniman, el caos es inevitable creando incertidumbre y tristeza, la
espiritualidad se sumerge en la desesperanza por la desintegración de familias y la
colectividad se pierde en el camino.
Principales consecuencias
• Hambre: la devastación producida en los territorios impide el desarrollo de los
cultivos, la producción por ausencia de materia prima para poder procesar lo
necesario se estanca, solo con ayuda de organizaciones el alimento puede llegar y
con limitaciones debido a al peligro que representa movilizarse porque ninguna zona
es segura.
• El temor: no solo surge en los países afectados directamente sino en toda la
humanidad, porque el escenario es incierto y los cambios son bruscos en todos lo
sentidos, creando expectativas que generan estrés y hasta falta de sueños.
• Violencia: la amenaza a la vida es constante, ver morir personas por los ataques
afecta la mente y esas imágenes no se borran, causa desgaste y dolor.
Lamentablemente los niños son más vulnerables y son víctimas de actos inhumanos
resumidos en torturas, discriminación, torturas y secuestros.
La paz no se alcanza solo firmando acuerdos porque en un momento puede cambiar pues
eso guarda estrecha relación con quienes continuarán como mandatarios, por tal razón
realizar un análisis profundo de manera individual es fundamental y hacernos la pregunta
¿en verdad quiero vivir en armonía? de la respuesta nacerá la solución para que todos en
conjunto, trabajemos en pro de una humanidad que no busque las guerras como opción de
conquistar objetivos que nos hunden en el abismo, en cada país que forma parte de este
planeta construir pilares fortalecido en el amor y la conciliación marcarán la diferencia.
En cada célula de la sociedad formar familias enriquecidas donde se realice un esfuerzo
diario en ser mejores, se valore a cada persona, donde la solidaridad y los actos de bondad
no falten, es la elección de vida que salvará la humanida
