Al escuchar el término de asesino en serie el pensamiento vuela casi de inmediato, a recordar esas películas famosas de la industria cinematográfica que nacieron de la ficción; así como también a esas obras de la literatura basadas en crímenes, donde la obsesión por victimas específicas con características en común y la empatía inexistente por parte de un individuo, se concretaba con hechos impensables de crueldad hacia quienes les resultaban vulnerables y que podían de alguna manera controlar.

Pero la realidad nos lanza fuera del campo de juego de la ficción, para mostrarnos que los asesinos en serie si existen y donde cada día se hace más complejo su estudio, pensar que lleva a un ser humano a cometer este tipo de acciones, a experimentar satisfacción al extinguir a otra persona es en realidad motivo de muchos cuestionamientos.
La Abogada Penalista y Perfiladora Criminal Ivonne María Peña nos amplia la definición de un asesino en serie de la siguiente manera: “es una persona que comete tres o más homicidios en eventos separados, con un intervalo temporal entre ellos – conocido como “periodo de enfriamiento” – y cuya motivación suele estar vinculada a gratificaciones psicológicas internas, más que a beneficios económicos o impulsos circunstanciales. A diferencia del homicida común, el asesino en serie desarrolla patrones conductuales, selección especifica de víctimas y, en muchos casos, una firma psicológica que se repite en cada crimen”.
Luego de cometido un homicidio, la escena del crimen es crucial para con su análisis establecer patrones que den luces para determinar si se trata de algo serial. Para ello existen según estudios criminológicos elementos recurrentes, nos señala la Abogada María Peña los cuales podemos enumerar de la siguiente manera:
- Planificación previa del acto.
- Elección de víctimas con características similares.
- Capacidad de llevar una “doble vida”.
- Rasgos de manipulación y ausencia de empatía.
- Necesidad de control y dominación.
- En algunos casos, fantasías violentas persistentes desde etapas tempranas
Nos agrega también lo siguiente: “No obstante, es importante aclarar que no existe un perfil único universal. Cada caso responde a una combinación particular de factores personales, sociales y contextuales”.
Panamá ha registrado casos particulares merecedores de estudios y análisis para emitir un juicio atinado, y de esta manera ubicar quienes pueden sumarse a la lista de asesinos en serie encabezada por Silvano Ward Brown, protagonista de varios crímenes en la década de los 70 quien fue conocido con el apodo de “el estrangulador de Panamá”.
Nos explica la Doctora Peña que: “Posteriormente, otros casos han sido objeto de análisis mediático y jurídico bajo posibles características seriales; sin embargo, la categorización formal depende de criterios técnicos específicos y de la determinación judicial correspondiente”.
“Como experta en el tema, puedo adelantar que en los últimos tres años he estado analizando y estudiando la conducta de José Alberto Atencio, lo que me lleva a concluir que llena todos los requisitos para ser el segundo asesino en serie panameño”.
Aspecto psicológico, ¿qué marca la mente de un asesino en serie? ¿Puede tener raíces en situaciones vividas durante su niñez?
La doctora Ivonne nos comenta en relación a este punto lo siguiente: “Desde la psicología forense, se ha observado que muchos asesinos seriales presentan trastornos de personalidad, particularmente rasgos antisociales narcisistas o psicopáticos”
En algunos casos, existen antecedentes de:
- Abuso físico o emocional.
- Negligencia severa.
- Exposición temprana a violencia.
- Humillación crónica o abandono.
Sin embargo, no toda persona que sufre trauma infantil desarrolla conductas homicidas. La clave está en la interacción entre vulnerabilidades individuales y factores ambientales.
Factores biológicos que pueden estar asociados
La investigación científica ha explorado posibles correlaciones con:
- Alteraciones en la corteza prefrontal (vinculada al control de impulsos).
- Disfunciones en la amígdala cerebral (relacionada con el procesamiento emocional).
- Desequilibrios neuroquímicos.
No obstante, la biología por sí sola no determina la conducta criminal. Se trata de un fenómeno multifactorial donde convergen biología, psicología y entorno social.
Observar y analizar claves para crear el perfil de un asesino en serie
“No se trata de adivinación, sino de inferencias basadas en evidencia empírica y estadística. Su objetivo es reducir el universo de sospechosos y anticipar posibles conductas futuras”, nos aclara la doctora Peña.
Para ello hay que unir pistas, hay que pensar como el asesino y visualizar como pudo haber reaccionado la victima ante el ataque, para entender como reaccionó ante eso el homicida, es en realidad un tema complejo que no puede tomarse a la ligera.
Un asesino en serie puede detectarse a tiempo
Es importante profundizar en este panorama porque si bien es cierto, aunque existan factores biológicos que pueden estar relacionados, un asesino serial también “se hace” donde el entorno familiar es un pilar fundamental, siendo necesario prestar atención a esos niños y adolescentes que manifiestan conductas inadecuadas, muchas veces marcadas por relaciones con sus padres, hermanos por distintas situaciones que han experimentado que afectan su percepción de la vida.
Algunos indicadores de alerta pueden incluir:
- Crueldad persistente hacia animales.
- Fascinación extrema con la violencia.
- Incendios intencionales reiterados.
- Conductas de manipulación severa.
- Falta absoluta de remordimiento.
“La intervención temprana, el acompañamiento psicológico y el fortalecimiento del entorno familiar son fundamentales para prevenir escaladas conductuales”, puntualiza Peña.
Panamá y su avance en casos de asesinos seriales
“Panamá ha fortalecido progresivamente sus capacidades investigativas, especialmente en técnicas forenses y cooperación interinstitucional. Sin embargo, como en muchos países de la región, los desafíos persisten en materia de recursos técnicos especializados, bases de datos integrales y análisis conductual avanzado” agrega la Abogada Ivonne.
“La profesionalización constante y la inversión en criminología científica son esenciales para reducir la impunidad y mejorar la detección temprana”, enfatiza.
Acompañamiento de las familias es sustancial
Enfrentarse a la pérdida de un ser querido de manera descabellada genera un impacto fuerte que desencadena un anhelo de justicia sin duda, contra quien les arrebató la vida y por tal razón las instituciones competentes deben responder a que ese acompañamiento sea integral. El cual debe comprender los siguientes puntos:
- Atención psicológica especializada.
- Asesoría jurídica clara y transparente.
- Comunicación institucional empática.
- Procesos judiciales diligentes y respetuosos.
“La revictimización institucional es uno de los mayores riesgos. El sistema debe garantizar verdad, justicia y reparación, priorizando la dignidad de las víctimas y sus familiares”, con esté atinado comentario cerramos tan interesante entrevista, con una excelente profesional del derecho en Panamá, enfocada cada día con su trabajo en brindar aportes valiosos que se convierten en fortalecimiento y crecimiento de nuestra sociedad.
