Febrero es ese mes en el calendario donde el amor y la amistad se resaltan de manera especial, donde los detalles afloran para complementar esos sentimientos que el corazón guarda, siendo las flores el regalo predilecto, porque logran transmitir todo lo que las palabras no alcanzan expresar.
El 14 de febrero Dia de San Valentín el ambiente se viste de rojo y corazones, de parejas jurándose amor eterno, de amigos que prometen siempre estar el uno para el otro, de familias que refuerzan el compromiso de estar unidos en buenas y malas, la historia nos heredó un motivo para celebrar el sentimiento más puro y tuvo su origen en la Antigua Roma, con el tiempo se ha convertido en una tradición hermosa, que demuestra que el mundo no puede seguir sin amor.
¿Pero sabías que cada flor tiene su significado?
- Las rosas por ejemplo por su olor intenso y belleza son las favoritas de muchos, por ejemplo, las rojas denotan pasión y admiración por ese ser especial, amarillas amistad y alegría, por su lado las blancas hacen alusión a los nuevos comienzos y representa la pureza.
- Las orquídeas son elegantes y exóticas, son sinónimo de ese amor duradero, son sofisticación en todo el sentido y sin duda un regalo recordado.
- Los tulipanes rosados son un mensaje de dulzura pura.
Las flores transcienden todo tipo de barreras porque tienen su propio lenguaje, a esto agregamos el impacto emocional que genera tanto en quien las obsequia como en quien la recibe, son esos lazos que fortalecen vínculos y aunque vivimos en un mundo que evoluciona constantemente, siguen siendo ese sello de amor y amistad predilecto que podemos definir como un gesto atemporal…pero divino.
A celebrar un San Valentín único conectando corazones, valorando la oportunidad de disfrutar los momentos bellos que la vida brinda con esas personas que nos rodean, que hacen que la vida tenga esa chispa para seguir adelante, que inyectan emoción y buenos deseos. Que nos hacen ver todo inimaginable sin ellos, recordando que, así como las flores cada relación requiere cuidados para que no se marchite, aunque pasen los años.

