Con la llegada de los días cercanos a Halloween, la pregunta más repetida es: ¿de
qué me voy a disfrazar este año?
Las respuestas suelen inclinarse hacia los clásicos: Drácula, brujas, calabazas,
calaveras o personajes de películas anglosajonas. Sin embargo, Panamá ofrece un
repertorio de leyendas y figuras folklóricas que pueden convertirse en una
alternativa original y con sello de identidad nacional.
Leyendas locales para dar un giro fuera de lo común a la Noche de Brujas.
Las tradiciones orales, transmitidas en pueblos y comunidades rurales, han
mantenido vivos a personajes de espanto que forman parte del imaginario popular.
En un contexto en el que Halloween cada vez gana más fuerza, estas figuras
permiten revalorizar el folklore panameño y adaptarlo a una celebración
contemporánea.
A continuación, algunos de los más conocidos:
El Padre sin Cabeza
Proveniente de la época colonial, cuenta la historia de un sacerdote castigado por
sus pecados, condenado a vagar sin cabeza con un rosario y una Biblia en mano.
Un disfraz inspirado en él puede incluir una sotana negra, capa, guantes oscuros y
un armazón que simule la ausencia de una cabeza.
La Tulivieja
La leyenda más popular del país narra la condena de una madre que dejó morir a su
hijo en un río y vaga eternamente buscándolo. Se describe con rostro deforme,
cabello enmarañado y lamentos escalofriantes.
Para recrearla basta un vestido roto, maquillaje grotesco y un muñeco que
simbolice al hijo perdido.
La Mujer Pollera
Un espectro femenino que primero deslumbra con su belleza, pero al acercarse
revela su verdadero aspecto: un esqueleto terrorífico. El contraste entre un traje
típico y maquillaje de calavera logra un disfraz impactante.
La Silampa
Espíritu guardián de la naturaleza que castiga a quienes dañan la selva. Su
representación cubierta de hojas, ramas y lianas ofrece un disfraz con mensaje
ecológico.
El Chivato
Figura mitad hombre, mitad cabra, asociada con el diablo. Aparece en cuevas
durante la luna llena para tentar a los incautos. Un disfraz de este personaje puede
incluir cuernos, barba puntiaguda y botas forradas con pelo sintético.
El Cadejo
Presente en Panamá, Centroamérica y México, se le describe como un perro
espectral que puede ser blanco (protector) o negro (maligno). Se aparece en los
caminos solitarios, acompañando o atormentando a los viajeros. Un abrigo de pelo
sintético y una máscara de perro bastan para recrearlo.
La Cegua
Mito de origen centroamericano que también circula en Panamá. Es una mujer
hermosa que viaja en un caballo espectral, pero al acercarse muestra un rostro
monstruoso. La dualidad entre elegancia y espanto es su sello.
