Agradezco a mi esposo, hijos, amistades por todas las
muestras de apoyo a lo largo de estos días. Desde el día
uno que supe de mi condición, he tenido el ánimo y la
fuerza para seguir siendo esa Anabella que todos
conocen.

A todos los que han pasado por situaciones similares les
expreso todo mi apoyo moral y los insto a que por difícil,
que suene se puede, la vida no deja de darnos
oportunidades de seguir sembrando amor, proyectos y
visión a largo plazo.
Recuerden que ante todo lo único posible es aprovechar
cada momento de la mejor manera para ser más
resistentes ante la adversidad.
