La piel tiene la función de cubrir todo el cuerpo humano, siendo esa capa protectora que nos sirve de barrera,y que también actúa como un indicador de la salud en general, de nuestro bienestar por eso su cuidado es
importante y no debemos pasarlo por alto.
En la temporada de verano hay que ser más vigilantes del cuidado de la piel, para mantenerla protegida,
pues la exposición solar es más frecuente y los rayos ultravioletas se intensifican en efecto, esto puede
generar resultados dañinos como el envejecimiento prematuro, manchas y lesiones cutáneas.
En Panamá en los meses de verano se realizan muchas actividades al aire libre, como deportes, se visitan
playas, ríos y piscinas por mencionar algunas y a pesar de usar bloqueador solar hay horas especificas
donde es ineficiente entre las 10:00 am hasta las 3:00 pm, es en este periodo de la utilización de ropa
adecuada brinda mayor seguridad adicional lentes oscuros y sombreros son herramientas valiosas.
Para mimar la piel se requiere saber cuál es nuestro tipo y así brindarle los productos que en verdad la
favorecen:
La piel seca necesita una hidratación profunda es vital porque tiende a agrietarse por eso los aliados
son los aceites naturales esenciales y ácido hialurónico.
En cambio, la piel grasosa aun siendo más resistente al sol, exige la utilización de productos para el
control del sebo y así no obstruir los poros.
Para la piel sensible utilizar aloe vera y lociones calmantes sin alcohol ni perfumes, la mantiene
protegida porque se irrita o facilidad.
A pesar de tener las medidas al momento de la exposición solar, a la piel necesita cuidados post para bajar
la temperatura, el enrojecimiento y que pueda de esta manera regenerarse.
No olvidar que para lucir una piel sana es necesario vigilar las rutinas y su ritmo porque, aunque sea
indiscutible el hecho que sea la mejor época del año el verano para estar al aire libre descuidarse no nos
permitirá llevar la mejor parte.
Adicional tener en mente que el uso de maquillaje excesivo no es beneficio para los poros, es mejor optar
por algo ligero y que sea lo más natural posible para que la piel respire, tomar agua suficiente, exfoliar la piel
con productos suaves y no descuidar labios y ojos son la clave perfecta.
