¿Cómo estas mini proteínas le dicen a tu rostro que produzca más oxígeno y se vea más firme?
Si tu piel pudiera hablar, usaría péptidos. Estas cadenas de aminoácidos son los mensajeros que dicen a tu rostro qué hacer: producir más colágeno, relajarse o repararse. Aquí te explicamos qué son, para qué sirven y cómo elegir el correcto sin gastar de más.
¿Qué son y para qué sirven?
Los péptidos no son magia, son ciencia. Son fragmentos de proteína tan pequeños que penetran la piel y le dan órdenes.
Existen cuatro tipos de péptidos que debes conocer:
- Péptidos señal: Los constructores. Son los que le dan a la piel más colágeno y elastina. ¿Para qué? Firmeza, arrugas, flacidez.
- Péptidos Neurotransmisores: Los relajantes son los que relajan los músculos faciales para suavizar las líneas de expresión.
- Péptidos transportadores: Los reparadores. Son los que llevan cobre y otros minerales para cicatrizar y dar luminosidad.
- Péptidos inhibidores: Los protectores: son los que frenan las enzimas que destruyen el colágeno. Sirven para prevención y mantener los resultados.
¿Dónde los encuentras?
Ya no son exclusivos de las cremas caras. Hoy vienen en sueros los cuales son tratamientos concentrados.
Cremas y contornos de ojos: Para sellar
Tónicos y mascarillas: Efecto Express
Champúes para fortalecer desde la raíz.
Mitos y realidades sobre los péptidos
Mito Realidad
Dan resultados en tres días. Hay que ser constante en su uso y aplicación. Los
cambios se notan entre 8 y 12 semanas.
Irritan como el Retinol Son de los activos más nobles. Ideales para piel
Sensible.
“Puedes usarlos con todo” Sí. Van perfecto con ácido hialurónico y niacinamida.
Debes usarlo de día y el Retinol de noche.
Los péptidos no borran 20 años en una noche, pero sí enseñan a tu piel a compararse cuando tenía menos. Y eso a la larga se nota.
